En Chile, la regulación del control de plagas está basada en diversas normativas sanitarias, cuyo principal propósito es resguardar la salud de las personas, garantizar condiciones higiénicas adecuadas y proteger el medio ambiente y asegurar espacios seguros para el desarrollo de actividades productivas y residenciales. Estas regulaciones establecen obligaciones tanto para los establecimientos que deben mantener sus espacios libres de plagas, como para las empresas que brindan servicios profesionales de control de vectores sanitarios.
Cumplir con estas normativas no solo responde a una exigencia legal, sino que también constituye una buena práctica que permite prevenir riesgos sanitarios, evitar sanciones y mantener ambientes seguros para trabajadores, clientes y comunidades.
Los locales dedicados a la elaboración, almacenamiento, transporte o comercialización de alimentos están sujetos al Reglamento Sanitario de los Alimentos (Decreto Supremo N.º 977). Esta normativa exige que las instalaciones se mantengan libres de insectos, roedores y otros vectores, para lo cual es obligatorio implementar medidas preventivas y correctivas y de control permanente.
Dentro de estas medidas, se consideran la limpieza permanente de las instalaciones, una correcta gestión de residuos, la implementación de barreras físicas y la aplicación de programas de saneamiento orientados a prevenir la presencia de plagas y la contaminación de los alimentos.
El Decreto Supremo N.º 594, que regula las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo, establece la obligación de todas las empresas de proporcionar ambientes seguros y saludables a sus trabajadores. Esto implica adoptar acciones concretas para evitar la presencia de plagas en oficinas, bodegas, industrias, centros de salud, establecimientos educacionales y cualquier otro recinto laboral.
Mantener espacios libres de plagas contribuye directamente a la protección de la salud de los trabajadores y favorece la continuidad operacional de las organizaciones como parte de su deber de resguardar la salud y seguridad de las personas.
El uso de plaguicidas o pesticidas de uso sanitario y doméstico está regulado por el Decreto Supremo N.º 157, el cual exige que estos productos cuenten con la autorización del Instituto de Salud Pública (ISP) y sean aplicados de manera segura y responsable.
Asimismo, la normativa establece que los servicios de control de plagas deben ser ejecutados por empresas autorizadas, con personal capacitado y procedimientos orientados a minimizar los riesgos para las personas, los animales y el medio ambiente.
El cumplimiento de la normativa sanitaria vigente permite:
- Prevenir riesgos a la salud pública.
- Evitar sanciones y fiscalizaciones adversas.
- Mantener condiciones higiénicas adecuadas.
- Proteger tanto a trabajadores como a clientes y usuarios.
Por ello, contar con un servicio profesional de control de plagas resulta fundamental en la gestión sanitaria de cualquier empresa o institución.
En Austral American Chile SpA, desarrollamos nuestros servicios de control de plagas y sanitización en estricto cumplimiento de la normativa vigente. Aplicamos buenas prácticas, productos debidamente autorizados y procedimientos seguros, priorizando la protección de las personas, el cuidado del medio ambiente y la continuidad operativa de nuestros clientes.
Cada servicio es planificado y ejecutado con criterios técnicos adaptándose a las necesidades específicas de cada cliente, tanto en empresas como en hogares.